Zinko Sentidos

Thursday, August 24, 2006


Ganchos para la ropa…

No siento que sea la mujer más hermosa del mundo (aunque estoy empecinada a lograrlo en pro de mi autoestima). Sin embargo, puedo decir con certeza en este momento que cuando se trata de colaborar, especialmente en este evento, estoy dispuesta a vencer muchos de mis temores “escénicos” por perpetuar el equilibrio entre una y otra actividad. Esta es una historia real, que viví junto a una de mis amigas más especiales el día de hoy.
Es normal que dentro del “corre corre” en el que se mantiene todo el mundo (tanto logística como participantes del evento), se olviden varias cosas, como por ejemplo, traer a las modelos que vestirán tus prendas en pasarela. Me encontraba cuidando la puerta con María Alejandra cuando fuimos sorprendidas por dos angustiadas compañeras, que después de scanear nuestros cuerpos a detalles, nos gritaron que éramos la salida perfecta para acabar con el problema de las modelos que faltaban. Me pareció una excelente idea, pensé: “que vacano en medio de todo esto, hacer algo atrevido como pararse a jugar a la bonita”. Por más de que María me repitió que a ella le deba pena, la convencí para que colaboráramos sí no había más opción. Nos acercamos entonces al Stan necesitado y lo primero que noté, después de que se les comentó que estábamos dispuestas a lucir la ropa, fue total indiferencia por parte de la receptora. Uno de los diseñadores salió a recibirnos y en cuanto nos vió, no fue capaz de guardarse sus comentarios, que por cierto, no sólo nos tocaron a nosotras dos. El primero comentario fue: “Eh… no me parece buena idea, es que no es “eso” lo que quiero para mis prendas”. No preguntamos nada ya que la actitud de colaborar prevalecía sobre todas las cosas. Reiteramos una vez más que queríamos ayudar y que no había nadie más que estuviese dispuesto, sin embargo, una de las testigos preguntó que ¿por qué no servíamos?, somos peladas normales, delgadas en un rango saludable, con todo el carisma y la decisión para hacer aquello que las “idealizadas modelos esperadas” no estaban dispuestas a hacer.
La respuesta nos cayó a todas de diferente manera: “No quiero eso, es decir, me gustaría más que fueran chicas DELGADAS, de contextura muy muy delgada para que la prenda se pueda mostrar de verdad y se ajuste. Quiero que sean otras modelos, ejjj, no ustedes”. Una de las modelos confirmadas se paro y nos dio una vueltita para que pudiéramos observar atónitas, como sus huesos permitían un giro en medio de tanta carencia de músculo y grasa.
No sabía realmente qué pensar, qué sentir. Hubo varias cosas que inundaron mi cabeza en ese momento. Primero pensé, gracias a dios este pelma… personaje no tuvo la suficiente indecencia de decirnos de frente que le parecíamos gordas. Segundo, qué amable de todas maneras en cuestionar nuestros cuerpos, aún cuando nosotras le ofrecíamos nuestra ayuda cuando nadie más quería hacerlo. Tercero, qué clase de ropa es ésta entonces, que parece no ajustarse a cuerpos corrientes, pero aún, a cuerpos variados. ¿Qué esperan expresar, qué clase de ideología de originalidad tienen con las prendas, cuando se las individualiza y se les remite a cierto tipo de anatomía y no de ideas?
No supe qué decir, no quieze decir nada, aún cuando escuché a varias de mis compañeras diciendo con tristeza que sí nosotras dos le parecíamos “gordas” a este personaje, entonces ellas cómo estarían, hechas unas vacas.
A veces la libertad de expresión se vé contaminada por ciertas expresiones limitantes y cerradas, que se disfrazan de empatía para luego colaborar con la ofensa. No desprestigio los diseños, por algo me llamó la atención ponérmelos. Simplemente me preguntó: ¿para que necesitan humanas que modelen las prendas sí lo único que parecen necesitar son “Ganchos para la Ropa”? Definitivamente, hay cierta ropa que se hizo para colgarse.

3 Comments:

  • Buenísimo...Me gustó bastante. Se fue un "quize"...Es mejor decir "quise".

    By Blogger Jorge Manrique, at 3:38 AM  

  • esta muy muy chvere tu articulO! me gusto mucho

    By Blogger poulet, at 9:42 AM  

  • El artículo está buenísimo. Me ha gustado el estilo testimonial que has usado en varios artículos.

    By Blogger María del Mar, at 7:14 PM  

Post a Comment

<< Home