Zinko Sentidos

Thursday, August 31, 2006


"LAS PEGAS"
¿Qué son las “pegas” y para qué las hacen? Ayer en la tarde, mientras recorría la ciudad para llegar a mi casa desde la universidad, fui abruptamente sorprendida por el locutor de una emisora local, anunciando a todo pulmón que ya venía la “pega” del mediodía. Me sorprendí aún más cuando empecé a observar la reacción de cada una de las personas que íbamos en el bus. Algunos se rieron y se entusiasmaron, el conductor del bus subió el volumen del radio (aún sabiendo que faltaban los comerciales) y la persona que iba junto a él colaborando en la caja, se mostró complacida y expectante.

Terminaron los comerciales y empezó la “pega”: “Aló? – Hágame el favor y me pasa a Andrés!!! – Con él… - Me hace el favor y deja la perseguidora que le ha montado a (yo no sé quien) desde hace varios días…” y siguió.
Entiendo que este sea uno de los espacios radiales más importantes del día, porque casi que asegura audiencia; lo que no comprendo y con lo que estoy en profundo desacuerdo es con el hecho de que las personas disfruten con este tipo de “show-sitos” radiales, donde a costa de la intimidad de los demás, se divierten los que escuchan. ¿Qué necesidad hay de escuchar las groserías, los gritos, las palabras mal dichas y los chistes estúpidos de este tipo de personajes del “medio radial” local? ¿Es qué acaso no existe más creatividad para ofrecer a los radio escuchas programas con sentido? Me siento terriblemente mal cuando escucho a individuos como Andrés, sufrir y salirse de sus cabales respondiendo a una broma telefónica de este tipo.
¿Acaso la gente que ejecuta estas cosas no piensa que la persona que está en su casa puede estarse dedicando a una tarea en particular, a leer, a estar en familia, o a lo mejor se trata de una persona desempleada que no tiene por qué recibir este tipo de llamadas soeces?

Viajar en bus es una de las experiencias más vacanas que existe en mi opinión. Para mí se trata de un reencuentro con lo urbano, con la ciudad. Es un escenario distinto, en movimiento, lo que permite que el flujo de personas cambie constantemente. En el bus se ven personas de todo tipo, de todas las clases, personas dignas de observación, personas alegres, tristes, preocupadas, dormidas, que al fin y al cabo te van dibujando un pequeño panorama urbano de los caleños. A través de la ventana de un bus se tiene la oportunidad de ver lugares, personas, colores, infraestructuras, carros, establecimientos, miseria, publicidad, desorden, en fin, toda una cantidad de cosas que te llevan a pensar y a reflexionar.
Entiendo que para todos no resulta tan agradable por estos días de “desarrollo” montarse en un bus bajo el lema “porque tú tienes mucho que ver”. Las distancias que han de recorrerse se duplican debido al estado del casco urbano, por lo tanto, la inversión de tiempo es doble. Todos los días pasamos más tiempo del deseado en los medios de transporte, receptivos y totalmente vulnerables a la radio. Entonces, sí estoy invirtiendo mi tiempo, mi atención, mi receptividad y hasta los descarados 1300 pesos que cuesta el pasaje, ¿por qué debo soportar que me contaminen con este tipo de programas como las “pegas” donde me brindan diversión a partir de la incomodidad y la burla hacia los demás? Por Dios, ¿Es esta acaso la única propuesta radiofónica local verdaderamente exitosa? La radio es un universo comunicativo supremamente amplio, las posibilidades son muchisimas. ¿Por qué no utilizarla para crear cultura ciudadana, respeto por los demás y sentido de pertenencia en lugar de hacerlo para molestar a todo el mundo?
Sí no pueden hablarnos de cosas interesantes, sí realmente no e sposible, entonces pongan música y alegren el alma por lo menos.

Saturday, August 26, 2006

SE ENTREGARON LOS MAGIS A LO MEJOR DE COMUNICACIÓN
JAVERIANA CALI

Cerrando las Jornadas de la Comunicación, se celebró ayer la entrega de los premios MAGIS a los mejores trabajos de la Carrera de Comunicación de la Javeriana - Cali.
Orgullosamente ví como una cada una de las categorías desfilaron personas increíblemente talentosas, en los campos de Producción Audiovisual, Organizacional, Nuevos Medios y Producción de Sonido.
La ceremonia fué muy especial, totalmente sencilla, con la participación de los profesores más comprometidos con la carrera y lo mismo de los estudiantes, que respodieron al llamado de su animador, Marcos, cada vez que se intentaban ubicar por semestres, quiénes estaban presentes (créanme, faltaron bastantes personas). Sin embargo, esto hizo la ceremonia mucho más intíma, porque quiénes realmente se interesan por el trabajo de sus colegas fueron quienes estuvieron presentes hasta el final.
En medio de la "gala infomal", se anunció la entrega de los premios a lo mejor del sonido de la carrera. Para mi sorpresa, de las seis categorías que se repartieron, mi grupo de trabajo y yo, estuvimos nominados en tres de ellas: Mejor Dramatizado por "duro por Completo", Mejor Documental por "Esqueletos Grises" y Mejor Cuña Radisl por "Waikiki". Lo que no me esperaba era que la sorpresa incluía el triunfo en la tercera categoría!!! La Emoción que sentí fue inmensa, porque es muy vacano que los directivos y profesores de la carrera, reconozcan tu esfuerzo y la alegría que uno le pone a las cosas de la profesión.
Espero, por lo que yo sentí, que los próximos premios sean entregados a muchas más personas, diferentes personas, que poco poco vayan demostrando el talento y la dedicación que tienen los estudiantes de esta carrera y el compromiso tan gigante consigo mismos a nivel profesional.
Adelante entonces y Felicitaciones de corazón a todos los que fueron nominados y a los que no, porque trabajos maravillosos es lo que sobran en esta carrera.



ACECS abre sus puertas a los estudiantes de Comunicación

Ayer, dentro del marco de cierre de las Jornadas, recibimos un grupo de cuatro estudiantes pertenecientes a la Asociación Nacional de Comunicadores Sociales.
ACECS, capítulo Javeriana Cali (representada en la mesa por Francisco Domíbguez), está conformada por un grupo de jóvenes super pilosos, que desean empezar a hacer carrera dentro de la "carrera".
La idea de la charla fué motivar a la mayor cantidad de jóvenes posibles a que se integren al capítulo y compratan proyectos y participen en la generación de ideas, para que se empiece a sentir que a pesar de ser un carrera tan nueva, la Javeriana empieza a abrirse camino dentro del medio comunicativo nacional. Es importante que nosotros, como futuros comunicadores, no subestimemos el espacio que nos da la asociación para empezar a presentar nuestras propuestas propias y para empezar a vivir experiencias que fortalezcan nuestro aprendizaje.
Recientemente, dos estudiantes de Comunicación de la Javeriana Cali, miembros de ACECS por supuesto, vivieron la oportunidad de viajar a la Ciudad de Cartagena para ser parte del gigantesco equipo peridístico que cubrió los Juegos Centroaméricanos y del Caribe.
La experiencia es totalmente gratificante en todos los sentidos, el trabajo realizados, las jornadas diarias, el afán, el estrés, los contactos establecidos, los amigos de centroamérica y de otras partes del mundo, la práctica periodística, todo junto se convierte en una experiencia que les aporta a su aprendizaje como comunicadores en individuos.

Thursday, August 24, 2006


Ganchos para la ropa…

No siento que sea la mujer más hermosa del mundo (aunque estoy empecinada a lograrlo en pro de mi autoestima). Sin embargo, puedo decir con certeza en este momento que cuando se trata de colaborar, especialmente en este evento, estoy dispuesta a vencer muchos de mis temores “escénicos” por perpetuar el equilibrio entre una y otra actividad. Esta es una historia real, que viví junto a una de mis amigas más especiales el día de hoy.
Es normal que dentro del “corre corre” en el que se mantiene todo el mundo (tanto logística como participantes del evento), se olviden varias cosas, como por ejemplo, traer a las modelos que vestirán tus prendas en pasarela. Me encontraba cuidando la puerta con María Alejandra cuando fuimos sorprendidas por dos angustiadas compañeras, que después de scanear nuestros cuerpos a detalles, nos gritaron que éramos la salida perfecta para acabar con el problema de las modelos que faltaban. Me pareció una excelente idea, pensé: “que vacano en medio de todo esto, hacer algo atrevido como pararse a jugar a la bonita”. Por más de que María me repitió que a ella le deba pena, la convencí para que colaboráramos sí no había más opción. Nos acercamos entonces al Stan necesitado y lo primero que noté, después de que se les comentó que estábamos dispuestas a lucir la ropa, fue total indiferencia por parte de la receptora. Uno de los diseñadores salió a recibirnos y en cuanto nos vió, no fue capaz de guardarse sus comentarios, que por cierto, no sólo nos tocaron a nosotras dos. El primero comentario fue: “Eh… no me parece buena idea, es que no es “eso” lo que quiero para mis prendas”. No preguntamos nada ya que la actitud de colaborar prevalecía sobre todas las cosas. Reiteramos una vez más que queríamos ayudar y que no había nadie más que estuviese dispuesto, sin embargo, una de las testigos preguntó que ¿por qué no servíamos?, somos peladas normales, delgadas en un rango saludable, con todo el carisma y la decisión para hacer aquello que las “idealizadas modelos esperadas” no estaban dispuestas a hacer.
La respuesta nos cayó a todas de diferente manera: “No quiero eso, es decir, me gustaría más que fueran chicas DELGADAS, de contextura muy muy delgada para que la prenda se pueda mostrar de verdad y se ajuste. Quiero que sean otras modelos, ejjj, no ustedes”. Una de las modelos confirmadas se paro y nos dio una vueltita para que pudiéramos observar atónitas, como sus huesos permitían un giro en medio de tanta carencia de músculo y grasa.
No sabía realmente qué pensar, qué sentir. Hubo varias cosas que inundaron mi cabeza en ese momento. Primero pensé, gracias a dios este pelma… personaje no tuvo la suficiente indecencia de decirnos de frente que le parecíamos gordas. Segundo, qué amable de todas maneras en cuestionar nuestros cuerpos, aún cuando nosotras le ofrecíamos nuestra ayuda cuando nadie más quería hacerlo. Tercero, qué clase de ropa es ésta entonces, que parece no ajustarse a cuerpos corrientes, pero aún, a cuerpos variados. ¿Qué esperan expresar, qué clase de ideología de originalidad tienen con las prendas, cuando se las individualiza y se les remite a cierto tipo de anatomía y no de ideas?
No supe qué decir, no quieze decir nada, aún cuando escuché a varias de mis compañeras diciendo con tristeza que sí nosotras dos le parecíamos “gordas” a este personaje, entonces ellas cómo estarían, hechas unas vacas.
A veces la libertad de expresión se vé contaminada por ciertas expresiones limitantes y cerradas, que se disfrazan de empatía para luego colaborar con la ofensa. No desprestigio los diseños, por algo me llamó la atención ponérmelos. Simplemente me preguntó: ¿para que necesitan humanas que modelen las prendas sí lo único que parecen necesitar son “Ganchos para la Ropa”? Definitivamente, hay cierta ropa que se hizo para colgarse.



La Ciudad se Expresa

Uno de los principales objetivos de la jornada (por no decir que el más importante) es generar en los asistentes el deseo de apropiarse de sus propias opiniones y perspectivas del mundo y compartirlas. Actualmente se vivimos en una ciudad que tanto como demanda expresión, censura, haciendo más provocativo para algunos el hecho de salir a las calles y hablar de lo urbano. Sin embargo, dicha tarea de inclusión en la ciudad no se da de landa. Existen varias técnicas y alternativas que lo permiten, pero son las ideas y el rompimiento de toda prohibición individual lo que a la larga permite que gocemos de los mejores modelos de expresión artística.
Hoy por hoy, se mueven dentro del país más de cien colectivos interesados en hacer uso de diversas técnicas para salir de lo cotidiano y hablarle a las personas. El Tema no es específico, cada quien se apoya en el artículo 20 de la Constitución para salir a las calles
y contar sus historias por sus propios medios. Cali, alberga colectivos “calidosísimos” que presentan sus propuestas en este margen de las Jornadas de Comunicación, Mercadeo y Publicidad.
Curiosamente, fueron las propuestas de los no expositores, de quienes no se pararon en el escenario principal, las que por una u otra manera cautivaron mi atención.


“Manivela”, colectivo integrado por Marcela, Carlos y Andrés, hizo que detuviera mi mirada en su Stan para apreciar cada una de las criaturas geométricas robóticas, que hacen que la imaginación se desplace. En medio de colores simples, formas y líneas, se presenta una propuesta de diseño que se abre de todo lo comercial y que busca acercar a más y más personas al diseño, al Stencil, a la grafitería y a la creatividad. Altruismo o no, se busca establecer un lazo con los demás interesados con el fin de intercambiar ideas y propuesta que beneficien a ambos.

“Al Aire Web” inevitablemente cercó mi atención en su Stan. La Radio apasiona a muchos por su omnipresencia y sus inmensas posibilidades de creación. Pues bien, no fue la excepción esta vez y se hizo presente en las Jornadas gracias al proyecto de Felipe, un joven que todos los días de 8 a 10 y de 2 a 4, abre su micrófono al mundo y transmite toda la información del evento, desde su perspectiva, desde la de los estudiantes, de los asistentes, en fin, de todo aquel que quiera aceptar este espacio para expresar su perspectiva de las Jornadas, de la pregunta del día o de o que sea.

A pesar de que afuera la creatividad y la innovación se hacen cita, dentro se maneja la acción con un voltaje más elevado. No tuve oportunidad (debido a mi trabajo) de formar parte del diálogo que se estableció con Popular de Lujo y los conferencistas de la mañana, sin embargo, durante la tarde, observé propuestas bastante perturbadoras. PURO MORBO, liderado Julián Cardozo situó mis ojos y mis oídos por vario tiempo, al pretender ofrecer una “electiva” para mirar la realidad. Con diseños que rayan entre lo grotesco, lo molesto y lo simbólico moralista, Julián integra a los espectadores en un torbellino de realidad a través de imágenes que sacuden inevitablemente la mente, buscando posibilidades de raciocinios que permitan aceptar y comprender dichas ilustraciones. Julián busca romper con los esquemas tradicionales y plantea una vía alterna a la politiquería, la corrupción, la desigualdad y la injusticia, propagando estas imágenes por la ciudad que nos acerquen a posibles realidades simbólicas no muy lejanas de nuestros mundos perfectos.

La tarde recibió a la noche entre varios eventos hasta que llegó la oportunidad de que dos diseñadores caleños presentaran sus propuestas para esta nueva moda de lo urbano, vista desde la ropa. Las propuestas tratan de mantenerse en una armonía entre lo casual, lo cotidiano y lo rebelde, haciendo trizas el vestuario, o diseñándolo fuera de toda posible simetría a la que se acostumbra dentro de lo tradicional. Los pelados y peladas consumidores de ambas marcas, manejan un estilo propio, (que no es tan propio sí se piensa en la cantidad de personas que quieren acceder a estas prendas), donde la ropa refleje la originalidad de cada uno sin mayor esfuerzo.

Wednesday, August 23, 2006

LAS JORNADAS DE...

Las Jornadas inician a las 6:45 de la mañana para un número elevado de personajes quienes todos los días se ofrecen en cuerpo y alma para hacer posible este magno evento. Las preocupaciones, el estrés, el cansancio, incluso el mal genio, no han sido capaces de quebrantar los ánimos de los más de 30 integrantes del grupo de logística del evento.
Durante cada actividad, el "corre corre" se hace presente en cualquier puesto. Que el reemplazo no llegó, que no trajeron el agua, que cancelaron la asistencia, que la gente se sale, que entra, que los invitados se pasan más del tiempo, que lo uno, que lo otro; todo el día, todos los días, en una jornada casi de 17 hora, éstos estudiantes de comunicación regalan su tiempo en pro del éxito del evento. Muchas cosas son las que se sacrifican: almuerzos, refrigerios, la siesta de la tarde, la hablada con la novia, la charlada con los amigos, las actividades académicas, todo, casi que todo por hacer de este evento lo que ellos sueñan que sea.
A pesar del esfuerzo (y lo sé yo quien formo parte de la "banca de suplentes de logística" debido a las Labores periodísticas que desempeño), me entristece ver cómo el sudor de estos pelados se pierde al intentar cumplir el más vacano de los objetivos del evento: la participación estudiantil de la carrera de comunicación, que cada vez se extingue más.
¿Qué es lo que genera que nosotros trabajemos tantas horas al día para mantener el evento en su mejor estado, y que a pesar de eso, la participación y colaboración de los demás estudiantes sea invisible? Sí todos estamos metidos en el mismo cuento, ¿cómo es que los estudiantes de una carrera que apenas nace y se abre paso en este mundo académico, no se involucran con los eventos de la misma?
No son en vano mis interrogantes. Yo misma he escuchado tristemente los comentarios de mis "colegas" diciendo que esta semana se les dió la mejor excusa para quedarse en casa, tomarse unas birritas y pasarla bueno, porque estamos en las Jornadas. ¿QUÉ ES ESTO? Que sentido tiene para la gran mayoría la profesión? Qué sentido tiene el compañerismo? Cuál es el compromiso real con la formación individual sí se mira por encima del hombro una actividad planeada para todos?
Seguiremos esperando...apenas van dos días y la verdad es que mi pesimismo no es lo suficientemente pesado como para creer que el resto de las jornadas serán así, tibios por el calor de treinta y tanto de los más de 300 estudiantes de la carrera.
Esperaremos....Esperaré...

Wednesday, August 16, 2006


Que delicioso es enamorarse. Empezar conociendo a esa persona que extrañamente nos cautiva, que nos va envolviendo en un universo donde todo es perfecto, donde las mariposas recorren el estómago con las preguntas “¿me miró?” ó “¿viene hacia acá?”, desestabilizando la balanza interna de los sentimientos y las sensaciones.En medio del desequilibrio llega el primer beso, rebasando las fronteras de la individualidad y permitiendo un primer contacto con ése otro. El hecho en sí es extraño. Estamos hablando de la succión de los labios de otra persona, de pasar fluidos desde mi boca que mezclo con los del otro, mientras pretendo “acariciar” sus labios con los pliegues más elásticos de los míos a ver sí logro provocar en él deseos y sensaciones semejantes a las que experimento, o para hacerle saber que algo “siento” (o quiero). Aunque se trata de una succión natural entre los seres humanos que tiene su soporte biológico desde la época de lactancia, no deja de ser en sus comienzos, uno de los hechos más curiosos dentro del proceso de enamoramiento. Una vez se rompen las barreras del primer beso y todas esas cosas, viene el establecimiento del noviazgo, si la chica o el chico corrió con suerte. Llega ése episodio en el que tanto él como ella exponen sus tesis con respecto al presente (eres lo más espectacular que conozco) y al futuro (no quiero desprenderme de ti jamás). Cada uno de los enamorados transforma en palabras esas poderosas sensaciones que el otro despierta, para así conseguir el primer propósito del enamoramiento (no del amor): posesión. Posesión que generará seguridad, estabilidad y sobretodo tranquilidad; tranquilidad de saber que aquel que inspira todo tipo de fantasías en mí, me pertenece solamente a mí y a nadie más. Pasamos a una nueva etapa, corta pero interesante. La niña decide que lo conveniente dentro de su educación y su cultura familiar, es que su novio conozca a su familia (sus valores, sus normas, sus principios y hasta la imagen repetitiva de su madre entre sus sesos no le dejarían de atormentar la cabeza hasta que no lo haga, así ella no lo considere indispensable). La reciente pareja entra en la casa de ella, donde toda la familia espera ansiosa de conocer a aquel que se cree digno de estar con el tesoro de la casa a pesar de las actitudes fingidas de desinterés y sorpresa. Las glándulas sudoríparas del novio se activan notoriamente y su glándula tiroides pareciese ensancharse para aplastar sus cuerdas vocales justo en ése momento. Los dos enamorados aparentan interesarse en las preguntas y en los comentarios de la familia de ella, todo sea por pertenecer de momento a esa telaraña que pretende envolverlos. A pesar de los nervios, de la inseguridad y de la incomodidad (y con algo de suerte), las cosas finalizan bien.
Una vez oficializan la cuestión empieza a evolucionar la mejor parte del noviazgo moderno. Empiezan a conocerse, a divertirse con cada confidencia, cada coincidencia que descubren entre los gustos de ambos, a soñar con colores, con lugares, a fantasear inocentemente con playas, noches, lluvias, fiestas, soledad, a enterarse de que la sombra de ex novios y ex novias se evapora, en fin, hasta que una noche, durante una succión de labios, los cuerpos se atraen más de lo normal. El novio empieza a palpar con sus pectorales los varias veces soñados senos de la otra, delicados, palpitantes como el seguramente se los habrá imaginado con anterioridad. Se acerca con suavidad hacia su cintura y la amarra fuertemente con sus brazos, la engancha y acerca su pelvis disimuladamente a la de ella. La niña, con los pulmones a punto de estallársele siente atracción por su aroma, por sus brazos, sus músculos, por la sensación vaporosa entre sus piernas y la sensación física entre las de él, mientras escucha ése eco molesto maternal dentro de su cráneo, gritándole a todo pulmón que se detenga. En medio de esta apasionada y humeante situación ella decide detener esa “nueva” forma de comunicarse. Terminar con ése comercio de signos prohibidos por su cultura y a confundirse entre una cortina de disculpas que luego ni recordarán. Hasta otro momento.Pero esas son las bondades del amor. El regala desde las más tiernas emociones hasta las más excitantes sensaciones, el transforma el pensamiento cultural y reglamentado en la libertad de lo natural, en el sentir, en ese hedonismo tan deseado como estigmatizado.
Llega entonces la noche de los dos. Solos por fin. Ella llega ansiosa pero al mismo tiempo atormentada, envuelta en un pegote religioso y normativo que le solda los zapatos al suelo y no la deja caminar. La electricidad empieza a recorrer la piel, ese deseo por estar con él influye en sus valores, en esa noción espantosa de que la mujer vale por la conservación de sus genitales únicamente. Por encima de todo se da una ruptura, y nace una decisión. Dice sabiamente un Señor del común, “el idealismo es desbordado, cálido y requiere esfuerzo…” ¡Qué más esfuerzo que dejar toda una cultura por fuera un vez se cierra la puerta que conduce hasta el ideal de sentir a quien uno desea tanto! Estamos inmersos en una cultura que pareciese valorar la historia; en la actualidad constantemente se gime porque ya no nacen héroes como los que libertaron ciudades enteras de algún dogmatismo, propusieron salvaciones o se esforzaron al límite por materializar invenciones que salvaron millares de vidas y sin embargo, de la manera más vil voltean la cara después de escupir, cuando una niña decide desprenderse de dogmatismos culturales (igual que lo hicieron nuestros añorados héroes antepasados) y sentir.
Ella entra y lo saluda. En un instante el la toma entre sus brazos nuevamente y le roba un beso. El conflicto despierta dentro de los dos, la batalla entre lo que se les inculcó estaba bien y la sensación que los quema en ese momento; ese malestar que provoca el querer y no poder. Poder, querer, pero no saber. Ese martirio.El empieza a acariciarla y en cada caricia pareciere llevarse culpas, temores, indecisión, inseguridad; entre más cálido la toca más dignidad siembra en ella.Ella por el contrario cierra sus ojos mientras se repite que lo ama, que no importa nada más en ese momento. Con cada estilizada succión empiezan a desprenderse la educación religiosa colegial, los consejos de su madre cuando la pesaba en una balanza imaginaria y le decía que conseguiría mejor esposo si se conservaba, sí prácticamente se oxidaba en vida. Las promesas a sus amigas de perder la virginidad todas juntas el mismo día, a la misma hora se desvanecen entre sonrisas y húmedos suspiros. Cada prenda que él va retirando lleva una idea distinta, ideas sobre el amor, sobre el noviazgo, sobre el sexo, sobre ella misma. Nuevas ideas forman parte de ella, hermosas, diferentes a las de cualquier persona que en algún momento haya tenido influencia en su pensamiento, razones que le permiten desnudarse física y culturalmente y asimilar una única idea en su esencia: amarlo a él y dejarse amar.
Él también se debate dentro de sí. Empieza a sentir que la necesita, que la quiere consigo, que va a ser suya desde ése instante. Su posición machista aunque sensible le da el derecho de descubrirla, de guiarla, de atenderla, de no lastimarla pero ante todo de poseerla. Quiere adueñarse de aquella que ama a toda costa y sabe que la mejor manera es ésta. Nuestra cultura virginal. Nuestra cultura religiosa y dogmática, que se jacta de pedir libertad cuando pule diariamente las cadenas que la sujetan.
Estamos ahogándonos en una sociedad que condena el sexo hedonista pero no da la opción saludable y hermosa de hacer el amor. En una sociedad que encasilla lo físico, lo espiritual, que enfrasca el amor dentro de ejemplos sagrados, con más de 3000 años de antigüedad; una sociedad que teme innovar y crear nuevos patrones de conducta que se adapten a lo que vivimos en éste instante. Una sociedad que le teme al amor, que le teme a soñar con la desnudez del otro, que se escandaliza ante la idea de la consumación física antes del matrimonio. Una sociedad que exige un compromiso escrito y bendito, una ceremonia que ha de celebrarse en las condiciones económicas colombianas, en dónde la iglesia no se ofrece gratuitamente para casar una pareja, pero sí para juzgarlos y hasta expulsarlos en caso tal de que no lo hagan. Una sociedad que no entiende que no hay nada más bendito y sagrado que convertirse en uno solo, espiritual con aquel que amas. Los dos se abrazan, se miran y duermen pacíficamente entre los brazos y las piernas que alcanzan a verse entre las sábanas. Ella despierta y la sorpresa despunta en sus ojos cuando lo observa, desnudo y dormido junto a ella y recuerda lo que pasó. Se sonroja y sonríe. En ocasiones llora. Sus fantasmas regresan; su mente empieza a llenarse de predicciones, de comentarios, de juicios, de no saber como va a mirar igual a los ojos en el momento de pretender que nada ocurrió.Él despierta y la mira aterrada, sin saber que decirle para hacerla sentir digna y aún amada.Toma su mano y la besa con delicadeza. Han superado juntos el día después, pero qué es lo qué les espera entonces?.

Wednesday, August 09, 2006


Existen ciertas historias que han hecho que me estremezca completamente. La mayoría de ellas han sido leídas en periódicos o me han sido relatadas por terceras personas que las resumen a partir de lo que otras comentan. Sin embargo, existe una en particular que me conmovió profundamente porque la escuché de boca de su protagonista, más cercano a mí de lo que yo pensaba.
El domingo 2 de julio de 2006, mientras me encontraba en mi finca, ubicada a las afueras de la ciudad, me causó curiosidad un artículo publicado en el periódico El País, en la sección VIVIR para ser exacta, donde se describían los Planes que los jóvenes caleños realizaban durante sus vacaciones: “…Ellas se asolean con sus amigas en la piscina de la unidad y practican gimnasia acuática, mientras que ellos van a tomar sol y cerveza…”
“…A ellos les gusta jugar un partido de fútbol o de baloncesto y pedalear por Normandía o bien temprano por el Cerro de las Tres Cruces...”.
Mientras intentaba ubicarme en estos lugares comunes descritos en el diario, llegó Felipe*, un joven de 19 años que hasta hace un año trabajaba para nosotros en pequeñas labores asignadas por mi papá en cuanto al mantenimiento de la finca. La razón por la que ya no nos colabora es porque como a todo joven colombiano, le llegó el momento de definir su situación militar y "optó" sin más opción, por convertirse en un soldado más del Ejército Nacional colombiano.
Después de saludarnos y con el periódico aún en mis manos, le pedí que me relatara su experiencia prestando servicio en la vía Cali – Buenaventura, donde durante la pasada Semana Santa se presentaron los Derrumbamientos provocados por el desbordamiento del Río Dagua, donde 20.000 metros cúbicos de barro cobraron varias vidas y causaron la desaparición de varios caseríos. Hubo silencio de su parte, después se dibujó una sonrisa débil en su rostro y seguidamente me contestó: “Creo que los minutos más duros de toda mi vida fueron los que viví en esos cuatro días”.
En el momento de los hechos, el grupo en el que se encontraba Felipe estaba conformado por ocho soldados y un superior cuyo rango me es indiferente. Ocurrido el derrumbamiento, los hostigamientos por parte de la guerrilla aumentaron debido a que se designó una gran cantidad de soldados para acompañar las labores de rescate. Los hostigamientos se presentaban en horas de la madrugada, coincidencialmente en los momentos en los que Felipe se encontraba de guardia. A pesar de todas las enseñanzas e indicaciones en cuanto a armamento, camuflaje, defensa, todas las ventajas de encontrarse alerta, etc. el miedo es incontrolable, sobretodo cuando te encuentras en la oscuridad pensando en la inmensa creatividad que tienen estos delincuentes para acabar con una vida.
El miedo más grande de Felipe se llama “Pipeta”. Es un cilindro de gas utilizado como bomba por la guerrilla, donde se meten esquirlas de vidrio, explosivos, latas, materia fecal y todo lo que quepa de añadidura. No hace mucho, un ataque con varias de éstas había acabado con la vida de varios conocidos suyos del batallón en una de las cien emboscadas en las que son utilizadas. Las pipetas son catapultadas desde las montañas directamente hacia los soldados y al momento de explosionar, provocan que las miles de esquirlas y latas atraviesen el cuerpo de la persona (sí es que queda algo de cuerpo humano después de semejante explosión). El temor se acentuó porque esa noche habían recibido reportes de un posible atentado con este elemento. A pesar de ello, lo más duro estaba por llegar.
Una de esas madrugadas mientras “acambuchaban” cerca a uno de los lugares de la tragedia, fueron sorprendidos en medio de la oscuridad por el ruido de varios fusiles, cuyos disparos venían desde algún lugar en la montaña directamente contra ellos. Felipe y otros compañeros salieron a hacer frente a una muerte probable mientras que su mejor amigo, corrió en dirección contraria. Transcurridos 20 minutos, entre disparos y granadas, retornó una paz miedosa. Felipe corrió buscando a Carlos pero lo que encontró fue increíblemente doloroso y complicado de asimilar: entre el barro yacía el cuerpo inerte de Carlos, con el costado izquierdo completamente explosionado y con un tiro en la cara. “Nunca se me va a olvidar esa imagen, pensé que eso era lo que me esperaba a mí dentro de poquito tiempo”.
“Cuando uno entra al ejército...” me comentó, “lo primero que nos enseñan es sobre Derechos Humanos y sobre el respeto hacia la vida de los guerrilleros hasta en los últimos momentos, ¡aún cuando los tienes a un tiro seguro!, pero de qué sirve saber sobre estas cosas cuando a ellos les importa un carajo la vida de nosotros”.

La decisión de Felipe de unirse al ejército no fue propia, fue el Estado Colombiano quien decidió por él, aprovechándose de su humilde condición económica, de su imposibilidad para costear una Libreta Militar, mientras lo seducía con apartes del Código de Honor del Ejército Nacional de Colombia, a convertirse en “…Héroe de la Patria, motivado por sus “propios” ideales altruistas, construyendo las bases de la tolerancia y el respeto por los derechos ajenos…” aún sí el enemigo no respeta los suyos.
En el juramento de iniciación se repite a todo pulmón (Apartado No.6): “Jamás divulgaré información que me haya sido confiada, y guardaré silencio y reserva sobre los asuntos del servicio”. Entonces uno se pregunta ¿Por qué? ¿Por qué guardar silencio antes las espantosas experiencias que viven estos pelados y que muy seguramente marcaran el resto de sus vidas sí es que sobreviven a esta carnicería?
Estudiosos de los efectos psicosociales de la violencia política [1] señalan cómo el trauma psicosocial es el efecto resultante de esta amenaza constante vivida en los conflictos armados. Señalan cómo una experiencia repetitiva y de alta intensidad –como en el caso que nos ocupa- tiene como efectos el debilitamiento, la inactividad personal, la sumisión y el síndrome de stress post traumático. En estas condiciones los efectos sobre las víctimas son múltiples: distorsiones cognitivas, pensamiento crítico autocensurado, culpabilidad, miedo y ansiedad crónicos, así como percepción de falta de opciones ante situación traumática.
Los síntomas que se desarrollan en soldados con stress post traumático no son más alentadores [2]: re-experimentación del hecho traumático, donde se revive el hecho de diferentes maneras, en pesadillas, en flash back, provocando una intensa reacción emocional. Otro síntoma es la evitación a estar expuesto a situaciones que le recuerden el hecho traumático, evitando la expresión de esos sentimientos. Y el más frecuente de todos, la hiperactivación, un estado de exaltación, irritabilidad y nerviosismo ante ruidos fuertes.

Es cierto que casos particulares como el de Felipe no son importantes dentro de una sociedad donde todo se generaliza con el propósito de borrar historias como estas, historias que reflejan la realidad de un joven vallecaucano, quien no “toma el sol ni cerveza, ni juega partidos de fútbol o baloncesto, ni mucho menos pedalea por Normandía…”. Un joven sin más opciones que ser carne de cañón del ejército nacional en un conflicto que tal vez ni él comprende.
Un solo “caso” vale la pena, vale la exposición, vale ser contado y conocido porque no se habla de un hecho, no se habla de un número más, se habla de un SER HUMANO, una persona que no tiene por qué estar sometida a este tipo de experiencias.
“El “Código de Honor” versa sobre valores éticos, morales y cívicos, con pleno respeto a la dignidad humana, pilar de los derechos fundamentales guiados por principios de orden, justicia y libertad…" ¿Cuál respeto? ¿Cuál integridad? ¿Cuál libertad?
Como dijera el general Douglas Mac Arthur, de la U.S. Army: “El soldado, por encima de cualquier otra persona, reza por la paz, pues ha de sufrir y soportar las más hondas heridas y cicatrices de la guerra”. No se equivoca.

- (*) El nombre del personaje ha sido modificado para evitar represalias en su contra por la violación al 6 punto en el juramento del Soldado de Código de Honor del Ejército nacional de Colombia.
- [1] [9] Sluzki, C. (1994). Violencia familiar y violencia política. Implicaciones terapéuticas de un modelo general. En: Schnitman, D. Nuevos paradigmas, cultura y subjetividad. Buenos Aires: Paidós, 351-370.
- [2] Licenciado Eduardo H. Cazabat. (2003) Trauma Psicológico.
Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Ex Jefe de Residentes en el Hospital de La Matanza. Miembro del equipo del Centro Privado de Psicoterapias. Certified Traumatologist en el Traumatology Institute (Florida State University). Fundador del Centro de Estudios del Trauma Psicológico y el Stress.


FUENTES:
http://www.ejercito.mil.co
http://www.voltairenet.org/article136488.html
www.geocities.com/cazabat
http://www.elpais.com.co/historico/jul022006/VIVIR/vivir1.html


BIENVENIDO A ZINKO SENTIDOS

Este espacio ha sido creado por mí, Diana Carolina Velásquez Arias, estudiante de comunicación de la Javeriana - Cali, con el propósito de compartir mis inquietudes, mis opiniones, mis críticas, mis propuestas y toda clase de ocurrencias valiosas que me permitan inyectar en vos algo de lo que considero "Conciencia".
Espero no defraudar a Ryzard Kapuscinsky, de quien tomé el titulo para este Blog, a partir de su su Libro: "Los Cinco Sentidos del Periodista: Estar, Ver, Oír, Compartir y Pensar", pero sobretodo, espero no defraudarnos ni a vos ni a mí al momento de explorarlos para exponer buenas ideas en este espacio.
Espero sinceridad y respeto al momento de hacer tus comentarios, lo que facilitará que me abra a nuevas visiones que me permitan moldear mi perspectiva actual sobre las cosas.